Primera persona del fracaso

12,00 Impuestos incluidos

Iñaki Carrasco González

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Descripción

Primera persona del fracaso
Iñaki Carrasco González
Madrid, mayo de 2019
Colección Poesía, nº 36
92 páginas, 14 x 21 cm.
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-120174-5-8
Precio: 12 euros (IVA incluido)

* * *

EL LIBRO:

(poemas)

Mientras leo esto, en el piso contiguo
hay un hombre cuyo corazón
no ha descargado las última actualizaciones
observa el frío desde la ventana
sostiene una botella vacía
se dirige al baño y lleva en la mano un hipocampo
Mientras leo esto, en el piso contiguo
hay una botella vacía de cepillos de dientes salvajes
se encuentra en un momento de su vida
en que duda si dar un impulso definitivo a su carrera
o hacer que el pavimento se quiebre para siempre
Mientras leo esto, en el piso de al lado
hay un hipocampo que desea actualizar su currículum
y, sin embargo, no puede escapar de un futuro
de desagües y botes sifónicos
que jamás alcanzará siquiera el alféizar de la ventana.
Mientras estoy leyendo esto,
¿a quién le importa un corazón?
¿a alguien le importa siquiera un hombre?

*

Estoy buscando un martillo y son las dos de la mañana. Casi las dos de la mañana de un miércoles de mediados de junio. Estoy buscando un martillo y clavos, o chinchetas. Y un papel grande o una cartulina o una tela, siempre que la tela sea clara y sea fuerte. Me podría servir incluso una cartulina.

Estamos. Estoy a principios de verano. A mediados de verano, en realidad, pero a principios del verano de un asalariado que no disfruta de su oficio. El otro oficio.

Estoy buscando un cartón o una tela para colgarla en mi cuarto con la palabra septiembre. Septiembre es el final del verano. El final del verano para todo el mundo. Menos para los australes. No voy a hablar de eso.

La palabra «septiembre». Quiero recordar la palabra «septiembre». Quiero que permanezca, al menos hasta que termine septiembre. No porque termine el verano, eso me da igual. Ni porque sea mi cumpleaños. No.

Quiero hacer un cartel con la palabra «septiembre» y ponerla en mi cuarto. Quiero clavarla a la pared junto a mi cama para verla siempre. Siempre solo hasta septiembre. Como las cosas que son para siempre.

Quiero recordar septiembre. Quiero tener delante septiembre. Quiero no olvidar que cada día que pasa queda un poco menos de septiembre.

Colgaré el cartel y cada día que pase pensaré menos en él. Cada día que pase será menos septiembre. Y llegará septiembre y servirá para el próximo año.